Collection

Manjushri on a Lion, c. 1150–1279

Chinese


Of the many deities that played a role in Chinese Buddhism, Manjushri (in Chinese, Wenshu), the bodhisattva of wisdom, is among the most appealing. One of the three most important bodhisattvas in East Asia, Manjushri is said to have originated in China from the mountains associated with Mount Wutai, a famous Buddhist monastic center. He was worshiped in China as the embodiment of knowledge and the guardian of sacred doctrines. Usually presented as a youthful, bejeweled prince, he is often shown seated on the back of a lion, and carries a book of truth and a sword that cuts through the darkness of ignorance. Depictions of Manjushri mounted on a lion were popular from the Tang dynasty (A.D. 618–907) onward, and in this form he was most frequently paired with the bodhisattva Samantabhadhra, these two figures flanking the historical Buddha Shakyamuni in a triad.

Among the Buddhist sculptures of China, bronze images occupy a very prominent place. Some of the finest religious works, especially during the Song dynasty (A.D. 960–1279), were executed in this medium. Although paintings of Manjushri dating from the thirteenth to the fifteenth century are still extant, sculptures—particularly gilt-bronzes of this size—are extremely rare. This beautifully proportioned and superbly detailed example is a very rare, complete image of the divinity, preserved in excellent condition.

De las muchas deidades que desempeñaban un papel en el budismo chino, Manjushri (Wenshu, en chino), el bodhisattva de la sabiduría, se encuentra entre las más atractivas. Se dice que Manjushri, uno de los tres bodhisattvas más importantes de Asia Oriental, procedía de la China, de las montañas asociadas con el monte Wutai, famoso centro monástico budista. Se le rendía culto en China por considerárselo la encarnación del conocimiento y el guardián de las doctrinas sagradas. Por lo general, se lo representa como un joven príncipe adornado con joyas y sentado sobre un león, con un libro de la verdad y una espada que se abre camino a través de la oscuridad de la ignorancia. Las representaciones de Manjushri sobre un león se hicieron muy frecuentes a partir de la dinastía Tang (618–907) en adelante y, de esta manera, se lo emparejaba muy frecuentemente con el bodhisattva Samantabhadhra, junto a quien flanqueaba al histórico Buda Shakyamuni en una tríada.

Entre las esculturas budistas chinas, las imágenes de bronce ocupan un lugar muy importante. Algunas de las obras religiosas de mayor calidad, en especial durante la dinastía Song (960–1279 d. C.), se plasmaron con este material. Pese a que aún existen pinturas de Manjushri que datan desde el siglo XIII al siglo XV, las esculturas —en particular los bronces dorados de este tamaño— son muy poco habituales. Este ejemplar, de bellas proporciones y gran nivel de detalle, es una imagen de la divinidad extremadamente excepcional por su excelente estado de conservación.

Kuraishi Collection, Kyushu, Japan, since the 1930s;

purchased by (R. H. Ellsworth, Ltd., New York), by 1987;

purchased by Kimbell Art Foundation, Fort Worth, 1987